Se acerca Halloween, más conocida entre el mundo perruno como CANLOWEEN. Una espeluznante cita a la que no podíamos faltar y traeros muchas ideas para que disfrutéis de esta terrorífica noche junto con vuestros perros.

Primero queríamos contaros cómo se desarrolla esta celebración en México. ¿Por qué? Pues bien, porque allí dedican un día exclusivo a conmemorar a sus difuntos animales de compañía, y esto nos ha resultado curioso y, como viene a cuento, os lo detallamos a continuación:

El Día de Muertos es una celebración muy especial en México que recuerda a los difuntos. Además, en el año 2003 la Unesco la declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Durante siglos, los pueblos indígenas han honrado a la muerte, asumiéndola como parte del ciclo vital y de la naturaleza, en lugar de temerla. Cada año, en México celebran el regreso temporal de sus familiares y seres queridos difuntos en estas fechas. Es una festividad que viene de la cultura prehispánica y la religión católica que ha dado lugar a expresiones populares diversas.

Las celebraciones del Día de Muertos combinan dos fechas, el Día de Todos los Santos -1 de noviembre-, que está dedicado a niños pequeños, y el Día de Todas las Almas -2 de noviembre-, a los adultos.

Además de la edad, también se honra a los difuntos en distintos días dependiendo de las causas de su fallecimiento. Así, en algunos lugares del país el 28 de octubre se recuerda a las personas que murieron a causa de un accidente o de manera trágica, y el día 30 se espera la llegada de las almas de los ‘limbos’, los niños que murieron sin haber sido bautizados.

El Día de Muertos en la cosmovisión indígena implica el retorno de las almas de los fallecidos, que vuelven para convivir con los familiares y nutrirse de las ofrendas puestas en los altares puestos en su honor.

Y, ¿qué ocurre con los perros?

Cada 27 de octubre las familias mexicanas celebran el Día de Muertos para las mascotas

Las familias preparan una serie de ofrendas para que gatitos, perritos y otras mascotas regresen a casa a degustar sus alimentos preferidos. 

Estos animales son considerados guías que ayudan a las almas a alcanzar su lugar de descanso final, al que llegaban tras pasar por nueve inframundos. 

Lo primero que se debe colocar en el altar es una fotografía de la mascota que ha fallecido. Este es el objeto más importante de todos. Después se suele colocar también un plato de agua con su comida favorita e incluso algún juguete favorito que tuviera.

A veces, las familias también colocan velas para alumbrar el camino y que puedan llegar al que fue su hogar durante toda su vida y disfrutar de su ofrenda. 

 

En el caso concreto de los perros, se dice que el de la raza Xoloitzcuintle, representa al dios de la mitología mexicana y tolteca del ocaso Xólotl, y ayudará a cruzar a las almas el río Itzcuintlán para llegar al Mictlán, la tierra de los muertos. Allí, según estas creencias, habitan la diosa y señora de la muerte Mictecacíhuatl, la llamada Catrina, y su esposo Mictlantecuhtli.

Para ello, se coloca una escultura o una fotografía de un perro de esta raza junto al difunto. Antiguamente, se podía llegar incluso a enterrar a un perro junto al cadáver con el objetivo de que este acompañase al alma del fallecido a llegar al destino final.

Aquí la raza xoloitzcuintle o xoloitzcuintli y castellanizado como xoloescuincle, que también se representó en la famosa película infantil Coco: 

 

Es tal la veneración de los animales de compañía en México que incluso la empresa Funeral Pet de México, dedicada a los servicios funerarios de mascotas allí, ha instaurado por su cuenta el 3 de noviembre como un día para conmemorar a aquellos perritos que han sido abandonados en la calle y mueren atropellados.

Un poco más al norte, en Nueva York, los perros también celebran estas fechas, pero lo hacen en vida y de una manera diferente: los animales muestran sus «terroríficos» disfraces en el desfile anual benéfico de perros de Tompkins Square.

El evento nació hace más de tres décadas para recaudar fondos para Tompkins Square Dog Run, el mayor parque de perros de Nueva York y que está financiado únicamente por la comunidad. 

Este año ya ha tenido lugar el día 22 de este mes de octubre, se celebró la 32ª edición, y es considerado el mayor desfile de disfraces de perros del mundo.

Si quieres echar un vistazo a los disfraces que se presentaron, puedes hacerlo pinchando sobre el hashtag #halloweendogparade que utilizan para reunir las mejores fotos.
Pero no se trata solo de desfilar, si no que existe la posibilidad de participar en el concurso bajo las categorías: «Mejor disfraz sobre ruedas», «Mejor disfraz con temática de celebridades» y «Mejor disfraz grupal».

En este sentido, tenemos que decir que, bajo nuestro punto de vista, no somos partidarios de que se invada al perro poniéndole disfraces ni adornos para nuestro disfrute. El perro puede sentirse incómodo, estresado o incluso agresivo si se encuentra molesto.

Lo más fácil sería comprar un disfraz para perro y ponérselo. Seguro que estaría muy divertido, pero realmente creemos que no se sentiría a gusto, y esto podría desencadenar comportamientos no adecuados hacia sí mismo o hacia otros.
Debemos primar el bienestar del animal por encima de nuestros propios deseos.

Pero tampoco estamos en contra de la fiesta, y no queremos aguártela así que te invitamos a participar de la fiesta con tu perro PERO de manera responsable y que este, tu perro, sea un complemento de TU disfraz. 

¡Seguro que juntos hacéis un gran tándem!

Te mostramos aquí algunos ejemplos:

Vamos, queremos ver qué se te ha ocurrido, ¿nos envías una foto? 🙂

¡¡Dulces de miedo!!

Ahora que ya estamos inmersos en la fiesta, ¿truco o trato?
Estamos seguros de que cualquier perro elegiría trato 🙂 por eso te traemos alguna receta con la que poder agasajar a tu perro de manera segura y saludable para él, y fácil y rápida para ti (aquí pensamos en todos :D).

En toda fiesta que se precie, la comida es una de las protagonistas principales (más si cabe en nuestra tierra), así que vamos a preparar algunos dulces aptos para perros.

En esta época del año, como no, nos vamos a centrar en el ingrediente principal: la calabaza. Y es que, la calabaza está repleta de nutrientes saludables y la mejor parte es fibra. Las golosinas de calabaza para perros pueden ser una excelente manera de obtener algo de fibra dietética adicional en su perro y ayudar así con el estreñimiento y la diarrea.

Además de la fibra, la calabaza posee nutrientes como vitamina A, C y E, fósforo, hierro, potasio y magnesio.

Hablamos siempre de la calabaza natural, no utilices nunca mezclas prefabricadas o calabazas condimentadas.

Aquí va una súper fácil:

Haz puré la calabaza de esta temporada, aparta una parte para tu perro, mézclala con un poco de yogurth natural, vierte la mezcla sobre los moldes que más te gusten y llévalas al congelador. Dáselas a tu perro al día siguiente. ¡Aunque haga frío seguro que no le hace ascos!

Las bonitas formas de patas y huesos están hechas con un molde de silicona (foto de la derecha) que te permite elaborar la receta tanto para congelador como para horno. Se trata de un producto de la marca holandesa Holland Animal Care y está aprobada por la UE para aguantar desde los -60º hasta los 260º celsius.
Se puede utilizar tantas veces como quieras y es apta para lavar en lavavajillas. 

Si quieres más información o hacerte con una, pregúntanos, las tenemos a la venta en Etolcanin!

Te dejamos a continuación la receta en versión para horno si prefieres darle algo calentito cuando baje la temperatura.

Ingredientes

˗   150 gramos de calabaza
˗   1 huevo grande (o 2 medianos)
˗   270 g de avena molida o harina de avena

Elaboración
  1.       Cocer la calabaza al vapor con muy poca agua y luego escurrirla bien. Después triturar hasta que se haga puré.
  2.       Batir el/los huevo/s.
  3.       Mezclar el puré de calabaza con el/los huevo/s batidos.
  4.       Añadir la harina de avena y mezclar hasta que forme una bola fácil de manejar.
  5.       Extender la masa con un rodillo y dar forma a las galletas o utilizar moldes divertidos.
  6.       Meter en el horno unos 20 minutos a 180ºC (precalentar previamente).
  7.       Dejar enfriar y… ¡a comer!

Y si quieres variar un poco esta receta, puedes añadirle manzana, plátano o mantequilla de maní al puré de calabaza.

Recuerda que si nos salen con mejor o peor forma de calabaza, araña o fantasma no nos lo echarán en cara, seguro que se lo comen igual! 😀

¡Que disfrutéis de la terrorífica fiesta!


Nerea Segués
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