Influencia de las altas temperaturas en el comportamiento animal.

¿Has oído hablar del estrés térmico?

El estrés térmico es la sensación de malestar que  experimenta cualquier organismo cuando la permanencia en un ambiente determinado le exige esfuerzos desmesurados a la hora de mantener su temperatura de confort.

El estrés térmico no solo da como resultado un desequilibrio fisiológico en cualquier organismo, sino también de tipo comportamental, agravando otras situaciones diarias de estrés tipo ambiental o social, producido por los estímulos que lo desencadenan, como por ejemplo, ruidos, el tráfico, otros perros, etc.

Son evidentes las muestras del cambio climático con las que tenemos que lidiar hoy en día, sobre todo cuando nos centramos en características tan importantes como son las temperaturas. La temperatura ambiente es un problema que está llevando a los meteorólogos a un estudio exhaustivo de cómo estos cambios y sus variables tan extremas pueden afectar a nuestra forma de vida.

¿Cómo afectan las altas temperaturas al comportamiento?

Aunque hoy en día se estudian por razones evidentes, ya desde 1968 el calor ha sido investigado por la Psicología desde el punto de vista de ser un predictor de tasa de crímenes, «el calor activa nuestro sistema de estrés». Tal como comentamos antes, no solo el estrés térmico afecta a nuestro organismo de forma fisiológica, sino también comportamentalmente.

En un estudio realizado en 2014, investigado y desarrollado desde la visión de la psicología y la etología aplicada, corroboró que existe una relación entre la temperatura ambiental y la alteración del comportamiento hacia conductas reactivas.

El mismo estudio constató que la exposición a altas temperaturas activa la liberación de la hormona vasopresina, asociada al aumento de la conducta agresiva.

Recientes estudios realizados sobre comportamiento animal en animales humanos y no humanos ha dejado claro que tanto unos como otros actúan de la misma forma ante una situación de estrés térmico. Esta situación térmica no hace más que agravar en muchos casos otros problemas ya existentes como la irascibilidad, irritabilidad y reacción de muchos de nuestros animales de compañía, como pueden ser los perros y gatos, entre otros.

¿Cómo se pueden prevenir estas reacciones adversas?

Etolcanin, como empresa dirigida y dedicada al estudio del comportamiento y la reconducción de conductas complejas en los perros, quiere trasladar esta información y de la misma forma darte un consejo que seguramente tú y tu perro agradeceréis.

Si tu perro está bajo un programa de Reconducción de Conductas Reactivas, ten en cuenta las horas del día de mayor calor para sus paseos y exposición a estímulos detonantes del comportamiento reactivo del tu perro.

Exponer a tu animal de compañía a temperaturas estresantes solo dará como resultado más comportamiento indeseado en el momento de contactar con aquellos estímulos que detonan la conducta.

Realizar pequeños ajustes o cambios en las rutinas de paseos, las localizaciones donde el perro esté bajo condiciones de sombra (bosques y parques) o se pueda refrescar (ríos, lagos, calas o playas), contribuirá a no empeorar los  problemas de comportamiento de tu perro. Igualmente, si ajustamos los paseos a momentos del día de baja temperatura estaremos contribuyendo al estado de confort del animal y, por lo tanto, a la percepción positiva del ambiente, colaborando de forma significativa al cambio comportamental.

Manuel Villar
Director Técnico de Etolcanin