¿Por qué les influye tanto?

La pirotecnia lleva acompañándonos toda la vida, desde su nacimiento entre los años 600 y 900 D.C de manos de los chinos, han sido unos efectos sonoros y luminosos que han enriquecido prácticamente la totalidad de festejos y citas importantes en el calendario, por lo menos en España. La pirotecnia quiere mostrar un arte ancestral, una mezcla entre la belleza y el poder. Pero, ¿cómo afecta estas actividades a los animales en general y a nuestros perros y gatos en particular?

La capacidad auditiva de muchos de los animales que pueden estar expuestos en un momento determinado a este tipo de detonaciones es mucho más elevada que el del oído humano, se puede decir que su oído es considerablemente más sensible, por lo que las mencionadas detonaciones les resultan más perturbadoras, además de poder dañar gravemente su capacidad auditiva. Como ejemplo, los perros y gatos que están expuestos a la contaminación acústica diaria pueden sufrir pérdida de audición, durante estas exposiciones reiteradas a la obra pública, motos, disparos, industria, el ruido va mermando su capacidad auditiva de forma irreversible. Como dato de cultura anatómica sobre los oídos de nuestros perros decir que: “Los perros tienen un rango de audición de 10,000 Hz a 50,000 Hz, el del ser humano sólo abarca de 16,000 HZ a 20.000 Hz, y la distancia a la que puede escuchar un perro es cuatro veces más a la del hombre. Su oído es cuatro veces más afinado que el nuestro y puede registrar 35,000 vibraciones por segundo.”(1)

Antecedentes

Por otro lado, muchos de los animales de compañía que actualmente conviven con el humano cuentan de base con un handicap a la hora de estar expuestos a múltiples estímulos estresantes, una personalidad marcada por un temperamento alto y un temple bajo, características genéticas heredables y aprendizajes aversivos que los predisponen al distress (estrés angustiante), están abocados a sufrir inseguridades, miedos o fobias en ambientes estresantes provocados por estos estímulos sonoros que los inundan, a los que no tiene capacidad de adaptación, creándoles patologías vinculadas con el miedo y la aversión a otros estímulos asociados en un principio con un valor neutro, produciéndose un proceso de ”generalización”, así como los síntomas y signos anatómicos y fisiológicos a través de los cuales se pueden llegar a manifestar muchas enfermedades o incluso finalizar en el fallecimiento del animal, debido a un fallo cardiaco.

Cuando nuestros animales de compañía presentan cuadros comportamentales y clínicos de este calado el pensar en: “Y ¿ahora o mañana que hago? ”, este pensamiento llega tarde , ya que este tipo de problemáticas  nunca son “ni fáciles”, “ni rápidas” de solucionar, por lo que si tu animal de compañía sufre ante la pirotecnia tu mejor arma siempre será la anticipación y la programación.

¿Cómo puedo ayudarle?

Una vez pasado el mal trago de los festejos, y con algo de tiempo por delante , tenemos que ponernos a trabajar. Depende de nosotros como tutores que la próxima vez que el estímulo aversivo alcance a nuestro perro o gato esté mejor preparado para recibirlo. La desensibilización sistemática y la habituación son técnicas que hoy en día siguen dando sus frutos en el manejo de ciertas conductas, sobre todo las que tiene una base en el miedo o la fobia, contribuyen a la reducción de la ansiedad mediante: la relajación, la presentación gradual y el aprendizaje duradero de una respuesta alternativa bajo un contexto estimular variado que favorece la generalización. La DS no es magia, ni lo pretende ser, lejos de esto a lo que aspiran estas técnicas con su “uso prolongado” es que el animal adquiera nuevas experiencias positivas y herramientas para enfrentarse a la situaciones de estrés diario sin sucumbir en el intento. Dicho esto, tengo que mencionar que como consecuencia de lo complejo que resulta poner en marcha estas técnicas, que tengan éxito sin atentar contra el bienestar del animal durante su realización y que finalmente mejoren su calidad de vida, se hace prácticamente exigible, más que aconsejable, que sean dirigidas y coordinadas por un especialista en comportamiento animal.

Por último, además de las técnicas de desensibilización sistemática y la habituación podemos poner en marcha ciertas estrategias siempre que alguna situación estresante, no planeada o súbita aborde a mi animal de compañía. Ya hemos mencionado que la anticipación y la programación en estas circunstancias es imperiosa , por lo que podemos poner en marcha acciones como : dale a tu perro un paseo prolongado antes de la actuación de la pirotecnia, (durante los  días de fiestas utiliza correas de mayor longitud, te permitirán darle un tiempo de esparcimiento de calidad sin descuidar la seguridad ,evitar que pueda escaparse por el sonido de un petardo o cohete inesperado.), una vez ya en casa cierra todas las ventanas (puedes poner música a un volumen que te permita estar cómodo y a la vez disimular y minimizar el sonido existente en la calle), ejercita a tu perro con grandes refuerzos comestibles apetitosos (ejercicios fáciles, sencillos y divertidos), compórtate con naturalidad, necesita una referencia de apego seguro, no sobreprotejas al perro, ni sientas angustia por el momento (los perros son animales sintientes y empáticos, no entendería tus emociones y le generaría más confusión y angustia), con tiempo prepara una zona segura (una zona segura no es más una zona de máximo confort para nuestro perro o gato, tiene connotaciones positivas y en ella se siente al abrigo de las circunstancias adversas. Puedes utilizar herramientas como trasportines para construirla.), por último no le des la espalda a la farmacología (algunos animales agradecen la sedación ya que su capacidad de adaptación está muy por debajo del umbral deseado).

Recuerda

Tu perro debido a su personalidad puede llegar a desarrollar problemas adaptativos a ciertos estímulos como las detonaciones o la pirotecnia, seguramente jamás pueda tener una capacidad por encima del umbral deseado, pero en tu mano está que adquiera el mayor grado de calidad de vida posible y las herramientas para luchar contra sus inseguridades y sus miedos.

Manuel Villar
Director Técnico de Etolcanin